Supongamos que somos una empresa de actividades náuticas, por ejemplo el parasailing o el churro, o la banana; actividades de arrastre donde el pasajero se debe deslizar sobre el agua o aire. En este tipo de actividades acuáticas suelen ser habituales las colisiones entre pasajeros y algunas pueden acabar con lesiones importantes. Por ello, saber cómo gestionar un herido durante la práctica de este tipo de actividades acuáticas es fundamental para el buen funcionamiento de tu negocio.
Desde Náutica Profesional, expertos en seguros náuticos, aconsejamos que antes de la práctica de estas actividades acuáticas los usuarios sean informados de la peligrosidad de la actividad, así como por escrito, para poder garantizar que son conocedores de todos los aspectos y riesgos de la actividad. Para evitar posibles denuncias por daños o lesiones de clientes que, por sus condiciones físicas, no deberían practicar este deporte o actividad.
Y si desafortunadamente algún cliente sufre daños de relevancia, la prevención e información siempre actuarán como atenuante, nunca eximente de nuestra responsabilidad.
En el caso de que haya habido un herido durante la práctica de la actividad acuática, hay una serie de pasos que debes seguir de forma correcta:
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Somos conscientes que los trámites burocráticos durante la gestión de un herido por una actividad acuática pueden ser tediosos. Por eso os hemos elaborado esta guía para que podáis entender cómo actúa cada departamento o área correspondiente. Es importante remarcar que cada departamento de admisiones de pacientes actúa de manera distinta, pero habitualmente pueden pasar 2 cosas:
Una vez tenemos claros los pasos de cómo gestionar este tipo de incidentes que afectan a nuestra actividad acuática o negocio, es importante tener en cuenta que existen otros aspectos a considerar.
Puede ocurrir que, una vez atendido el herido, y pasados unos días, semanas o incluso meses, podríamos recibir de parte del perjudicado una reclamación amistosa o judicial, reclamando daños por aquella lesión.
En este caso, el cliente herido ya ha sido indemnizado por los gastos médicos sufridos, y lo que nos está reclamando es, por ejemplo, los días de baja impeditiva o no, molestias, o secuelas de ese accidente. Por supuesto, esto deberá ser cubierto por la póliza de responsabilidad civil que tengáis suscrito en vuestro negocio, por lo tanto, deberemos avisar a nuestro corredor de seguros y facilitar una pequeña descripción por parte del armador indicando que sucedió. El armador es una figura clave en este tipo de incidentes porque es quien ha equipado la embarcación con aquellos elementos o instrumentos necesarios para adaptarla a la práctica de la actividad acuática pertinente.
Una vez hemos dejado el tema en manos de nuestro corredor de seguros, es a partir de este momento que el perjudicado y la compañía de seguros intentarán ponerse de acuerdo sobre si procede una indemnización y su cuantía.
Desde Náutica Profesional, como tu corredor de seguros náuticos de confianza, te acompañaremos durante este difícil proceso y ofrecemos una amplia variedad de seguros para actividades acuáticas personalizados que se adaptan a las necesidades de tu negocio. Contáctanos rellenando el formulario y pide más información.
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